Una de las preguntas más habituales en empresas de jardinería en Girona es cuál es la mejor manera de plantar frutales en un jardín. Algunas veces solo se busca un elemento decorativo más, mientras que otras se quiere conseguir el fruto. En cualquiera de los casos es importante tener en cuenta algunos consejos útiles.

Lo primero es tener una buena preparación. Los árboles frutales necesitan unas condiciones muy específicas. El clima en el que se quiere plantar, el tipo de suelo y hasta la exposición al sol o a la sombra dependiendo del lugar en el que van a estar condicionará qué frutal elegir.

El caso del suelo probablemente es el que tiene solución. Puedes consultar en empresas de jardinería en Girona como la nuestra y te indicarán cuál es la mejor manera de adaptar la composición del terreno. Sin embargo es recomendable adaptar la especie elegida al suelo del que disponemos, siempre y cuando haya suficiente profundidad de tierra para que las raíces del árbol no se topen con ningún elemento extraño.

El tamaño del árbol también tiene que ver con la decisión. Si nuestro jardín o huerto tiene un tamaño reducido, decidirse por un frutal que crezca mucho no es una buena idea. Cualquier frutal puede plantarse en un espacio grande, pero en terrenos reducidos un árbol muy grande puede convertirse en un problema.

Los árboles frutales prefieren estar en zonas soleadas y al resguardo de corrientes frías. De esta manera producen mas cantidad de fruta, aunque si simplemente se quieren usar como elemento decorativo se pueden hacer concesiones. De todos modos conviene consultar cuáles son las especies más resistentes en cada caso.

Como norma general, los frutales necesitan tener una pareja. Así se polinizan y producen fruto. Cerezos o manzanos son algunos ejemplos. En Jardinería Garrotxa te podemos ayudar a elegir el mejor frutal para tu jardín o huerto.